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Tema 11 · Excímero 308 nm, Hydrafacial y Geneo

Fototerapia dirigida y tecnologías de cuidado cutáneo.

Versión 2 — pendiente de revisión por el Dr. Rafael Arteaga Covarrubias

5 lecciones · 15 preguntas Estudio estimado: 1.5 h

Lección 1 de 5 5 min de lectura

UVB excímero: física, selección y delimitación del tratamiento

Objetivos de aprendizaje

  • Distinguir el excímero de 308 nm de UVB de banda estrecha corporal y de láseres térmicos mediante tres características físicas.
  • Clasificar tres escenarios clínicos según su idoneidad para fototerapia dirigida.
  • Identificar cuatro verificaciones de seguridad previas a una exposición UVB.

Fundamentos, evidencia y decisiones clínicas

El excímero empleado en dermatología entrega radiación ultravioleta B alrededor de 308 nm. Su finalidad clínica es producir respuestas fotoquímicas e inmunomoduladoras en lesiones seleccionadas, no vaporizar tejido ni coagular un vaso por calentamiento. El término excímero suele designar un láser de cloruro de xenón; también existen fuentes no láser denominadas lámparas de excímero. Compartir longitud de onda no garantiza que ambas tengan igual geometría, distribución de irradiancia, calibración o modo de aplicación. La revisión dermatológica de luz excímera permite comprender esta familia, pero no autoriza intercambiar accesorios ni copiar protocolos entre plataformas [1].

La fototerapia dirigida limita la exposición a las lesiones y permite proteger gran parte de la piel no afectada. En cambio, una cabina de UVB de banda estrecha resulta operativamente distinta cuando hay muchas lesiones distribuidas por el cuerpo. El beneficio de dirigir el haz depende de delimitar correctamente el área, mantener la geometría prevista y evitar solapamientos inadvertidos. No debe describirse esta selectividad espacial como reconocimiento automático de células enfermas: la piel sana que entra en el campo también recibe radiación. La selección requiere conocer extensión, localización, diagnóstico y capacidad de asistir al seguimiento [1][2].

La interacción UVB incluye absorción por moléculas celulares, modificaciones de señales inflamatorias y efectos sobre células inmunitarias. En psoriasis interesa reducir la actividad inflamatoria de la placa; en vitiligo se busca favorecer la repigmentación en un contexto de modulación inmunitaria. Son objetivos distintos que no comparten necesariamente respuesta, evaluación ni tolerancia local. La explicación del mecanismo no demuestra por sí sola eficacia en cualquier dermatosis ni legitima aplicar el dispositivo sobre una lesión de diagnóstico incierto. Una placa nueva, ulcerada o atípica exige valoración antes de interpretarse como una indicación de fototerapia [1][3].

Irradiancia, tiempo y dosis por superficie son magnitudes relacionadas, pero no equivalen a la potencia nominal anunciada por un fabricante. La lectura del equipo debe interpretarse con las unidades correctas y conforme a su calibración y mantenimiento. Distancia, posición y tamaño del campo pueden modificar la exposición efectiva según el sistema. No se propone aquí una receta numérica de inicio o incremento: el responsable médico debe seleccionar un protocolo validado para el dispositivo y revisar la respuesta. Una tabla externa nunca sustituye las instrucciones de uso, la evaluación individual ni la verificación técnica [2].

Aplicación supervisada y evaluación crítica

La selección comienza confirmando una dermatosis susceptible de respuesta y una distribución abordable. Una persona con pocas lesiones persistentes puede beneficiarse de dirigir la exposición, mientras que una enfermedad extensa obliga a comparar alternativas. Deben revisarse historia de fotosensibilidad, antecedentes de cáncer cutáneo, tratamientos previos y medicamentos que puedan modificar la respuesta a la luz. Estas variables no se resuelven mediante una etiqueta genérica de contraindicación o permiso: requieren valoración médica y consulta de las instrucciones aplicables. El fototipo informa sobre respuesta solar, pero no basta para predecir tolerancia de cada lesión [1][2].

La evaluación previa debe incluir una fotografía reproducible, mapa de lesiones y registro de la piel circundante. Conviene anotar si existe eritema residual, dolor o una reacción desde la visita anterior. La valoración inmediata tras la exposición no captura toda la respuesta UV, que puede manifestarse de forma diferida. Por eso se pregunta activamente por síntomas posteriores y no se aumenta la exposición solo porque el paciente no sintió calor. La ausencia de dolor durante el procedimiento no significa ausencia de daño fotobiológico ni justifica omitir vigilancia [2].

La protección ocular debe corresponder al espectro UV emitido y a las especificaciones del sistema, tanto para el paciente como para el personal expuesto. Cerrar los ojos no reemplaza una barrera adecuada. La delimitación de áreas sanas, el control de acceso a la sala y la comprobación de accesorios son medidas complementarias. Tratar regiones cercanas al ojo requiere un plan específico y no una improvisación basada en el tamaño del aplicador. Si la protección impide alcanzar la lesión con seguridad, la sesión debe reevaluarse, no sacrificar la protección para completar el campo [1][2].

Finalmente, la elección de fototerapia dirigida debe explicarse como una decisión revisable. La respuesta puede ser parcial, exigir continuidad o perderse tras suspender el tratamiento. El consentimiento debe diferenciar expectativas terapéuticas de garantías comerciales, informar de eritema, ampollas y cambios pigmentarios, y reconocer incertidumbre sobre riesgos acumulados a largo plazo. Registrar exposiciones, reacciones e interrupciones permite evaluar beneficio y carga terapéutica sin confundir repetición con eficacia. El objetivo docente es justificar cuándo utilizar UVB localizada y cuándo detenerse para reconsiderar diagnóstico, seguridad o estrategia [2][3].

Hallazgo o decisiónInterpretaciónConducta documentable
Pocas lesiones delimitadasPosible ventaja de limitar piel sana irradiadaConfirmar diagnóstico y comparar alternativas con dermatología.
Enfermedad extensaLa cobertura localizada puede ser poco prácticaRevisar estrategia global antes de programar múltiples campos.
Eritema doloroso previoPosible toxicidad diferida por UVBSuspender la exposición prevista y solicitar valoración.
Protección ocular no disponibleEl campo pequeño no elimina el peligroNo iniciar hasta disponer de protección UV adecuada.
Matriz de razonamiento clínico; no constituye una prescripción de parámetros.

Rangos orientativos de la literatura: ajustar según equipo, fabricante y valoración del paciente.

Caso clínico

Persona con tres lesiones y nueva medicación solicita repetir su última sesión sin revisión.

¿Puede enfermería mantener automáticamente la exposición anterior?

Ver razonamiento

No. Debe identificar el medicamento, documentar la respuesta previa y solicitar revisión médica si puede alterar fotosensibilidad; el técnico comprueba el equipo, pero no decide la indicación.

5 puntos clave

  1. 308 nm es UVB, no un láser térmico ablativo.
  2. Dirigir el campo reduce exposición innecesaria, no elimina riesgos.
  3. Láser y lámpara no son plataformas intercambiables.
  4. La reacción diferida debe revisarse en cada sesión.
  5. La protección ocular y la trazabilidad son obligatorias.

Referencias

  1. [1] Hartmann Schatloff D, Retamal Altbir C, Valenzuela F. The role of excimer light in dermatology: a review. 2024. DOI 10.1016/j.abd.2023.12.007 · PMID 39107199
  2. [2] Abrouk M, Levin E, Brodsky M, Gandy JR, Nakamura M, Zhu TH, Farahnik B, Koo J, Bhutani T. Excimer laser for the treatment of psoriasis: safety, efficacy, and patient acceptability. 2016. DOI 10.2147/ptt.s105047 · PMID 29387603
  3. [3] Eleftheriadou V, Atkar R, Batchelor J, McDonald B, Novakovic L, Patel JV, Ravenscroft J, Rush E, Shah D, Shah R, Shaw L, Thompson AR, Hashme M, Exton LS, Mohd Mustapa MF, Manounah L, British Association of Dermatologists’ Clinical Standards Unit. British Association of Dermatologists guidelines for the management of people with vitiligo 2021. The British journal of dermatology 2022. DOI 10.1111/bjd.20596 · PMID 34160061
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Constancia de participación sin valor curricular. Este curso no cuenta con aval de un consejo de especialidad ni de una institución académica. No sustituye capacitación ni las indicaciones del fabricante.